jueves, 23 de abril de 2015

REGIMIENTO DE GRANADEROS A CABALLO GENERAL SAN MARTIN UN CABALLO INOLVIDABLE. "CHUPETE" (1959 – 1992)

Esta historia trata de un caballo que acumuló alrededor de treinta años de servicio dando todo, con la torpeza motriz de intenso y acumulado servicio como integrante de la Fanfarria Militar “Alto Perú”, del Regimiento de Granaderos. De no mediar la intervención de la naturaleza, este noble animal sería víctima del inexorable descarte. Pero el caballo de nuestra historia tenía algo más. Los hombres de Caballería, acostumbrados al contacto con estos magníficos animales, advirtieron que este compañero protocolario tenía virtudes que lo diferenciaban.
La Jefatura dispuso entonces que el efectivo “Chupete”, tal su nombre, pasare a retiro con el grado de “Suboficial Principal” y que pudiera deambular libremente y a voluntad por el cuartel, haciéndose responsables todos los integrantes de la Unidad de su bienestar, y si el animal en su licencia, elegía otro box para descansar que no le perteneciera, no debía ser molestado.
Cuando mansamente se distendía en los márgenes de la caballeriza y oía a lo lejos, acordes de la Fanfarria que se aprestaba a partir hacia un acto, ladeaba las orejas y en forma rauda e intempestiva se dirigía a reunirse con la comitiva, tomando su lugar de timbalero (sin jinete), en la formación, en donde nadie se lo impedía, excepto cuando se lo apartaba y amarraba con un cinto al cuello, antes de traspasar los umbrales de salida del Regimiento, quedándose con las ganas.
¡Cuántas historias de amistad y respeto fluyeron en torno a este caballo! En la última etapa de su vida del año 1992, se desplomaba de cinco a seis veces al día, y los soldados solidarios con el camarada, lo ayudaban con arneses a incorporarse. En Abril de ese año cayó circunstancialmente en el jardín histórico, y sus lánguidos ojos y rodillas vencidas indicaban que ya no iba a levantarse.
La Jefatura con dolor, a poco de conmemorarse el “Día de la Caballería”, ordenó sacrificarlo en ese mismo lugar y allí darle sepultura. El Suboficial Mayor Oropesa que lo montó todos esos años, fue mudo testigo de esta despedida. Nadie pronunció palabra alguna, sólo había nudos en las gargantas. Pero cuando todo parece perdido y nos circunda la tristeza, aparece nuevamente como auxilio, la imagen amiga de “Chupete” en el recuerdo, empujando con su hocico la puerta trasera del Escuadrón Chacabuco, en espera mañanera, que soldados le sirvan su ración diaria de mate cocido y pan en su balde, que comparte como de costumbre, junto a ellos.
La placa de homenaje en el Jardín Histórico dice: “Aquí descansan los restos del caballo “Chupete”, último exponente de la raza Orloff que prestara servicios en esta Unidad durante 30 años ininterrumpidos como timbalero”.
En el día de "Nuestros Leales Amigos" compartimos este artículo del Diario Soldados junto a la foto que nos queda de tan querido compañero apostado en el lugar exacto donde descansan actualmente sus restos.

LOS HIJOS SE VAN…

Hay que aceptarlos con esa condición, hay que criarlos con esa idea, hay que asumir esa realidad.
No es que se van… es que la vida se los lleva.
Ya no eres su centro.
Ya no eres propietario, eres consejero.
No diriges, aceptas.
No mandas, acompañas.
No proyectas, respetas.
Ya necesitan otro amor, otro nido y otras perspectivas.
Ya les crecieron alas y quieren volar.
Ya les crecieron raíces y maduraron por dentro.
Ya les pasó las borrascas de la adolescencia y tomaron el timón.
Ya miraron de frente la vida y sintieron el llamado para vivirla por su cuenta.
Ya saben que son capaces de las mayores aventuras y de la más completa realización.
Ya buscarán un amor que los respete, que quiera compartir sin temores ni angustias las altas y las bajas en el camino, que les endulce el recorrido y los ayude en el fin que quieren conseguir.
Y si esa primera experiencia fue equivocada, tendrán sabiduría y las fuerzas para soltarla, así, otro amor les llegará para compartir sus vidas en armonía.
Tienen un camino y quieren explorarlo, lo importante es que sepan andar lo, tienen alas y quieren abrirlas.
Lo importante es el corazón sensible, la libertad asumida y la pasión a flor de piel.
Tú quedas adentro. En el cimiento de su edificio, en la raíz de su árbol, en la corteza de su estructura, en lo profundo de su corazón. Tú quedas atrás. En el beso que les mandas. Tú quedas siempre en su interior, aunque cambies de lugar.

miércoles, 22 de abril de 2015

“Me doy permiso para no ser víctima”

Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presión o violencia. Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida.
Me doy permiso para no entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: No he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado. Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso. Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.
Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente. No he nacido para ser la víctima de nadie. No soy perfecto, nadie es perfecto y me permito rechazar los esquemas ajenos: un hombre sin fisuras, rígidamente irreprochable. Es decir: inhumano.
Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico. No me esfuerzo por complacer. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”. No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.
Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.
-Joaquín Argente-

COMO SALVAR 1000 ALMAS DEL PURGATORIO

 La Santisíma Virgen, los santos, los ángeles cuando Dios lo permite visitan el Purgatorio para animar a las almas que allí padecen, fortificarlas y finalmente liberarlas, o más exactamente, escoltarlas y acompañarlas cuando llega la hora de la liberación. Estas benditas almas del Purgatorio saborean también la dicha de ser amadas, de saberlo, de tener la experiencia personal y de poder, a su vez, corresponder a este amor, de ser agradecidas a la infinita bondad de Dios y a todos los habitantes de la Jerusalén celestial, comenzando por la Virgen María Reina del Cielo y de la tierra. Yo he visto que una sola visita de la Inmaculada Virgen María ilumina todo el Purgatorio; todas las almas, incluso las más abandonadas, se benefician y reciben consuelos, ya sea por ver a algunas de ellas consolada, ya sea por la simple intervención de la Santísima Virgen que les anuncia su futura liberación.
Entre todas estas alegrías, y en medio de ellas, como en el centro mismo del manantial, una dicha más especifica y más general se eleva como encerrando, de alguna manera, todas las demás, que son como sus manifestaciones: la alegría primera del Purgatorio, la de estar abandonada a la Pura Voluntad de Dios, y no querer más que lo que Él quiere, y, por eso, ser obediente a la realización de su Pura Voluntad divina.
Una apacible seguridad, desconocida en la tierra, llena la Iglesia del Purgatorio de una alegría que sobrepasa toda comprensión: "Yo no creo dice, Santa Catalina de Génova, que se pueda encontrar un contento comparable al que tiene un alma en el Purgatorio, salvo el que sienten los santos en el Paraíso. Y cada día, ese contento aumenta, por la influencia que Dios ejerce sobre esta alma"
Esta visión interior ha sido para mi alma una gracia inestimable, un consuelo indecible. Es bueno que sepamos cuánto sufren y expían las nbenditas almas del Purgatorio y esto debe incitarnos sobre todo, a no olvidarlas ni dejarlas de lado, y a rezar por ellas, pero también es bueno y aconsejable para nosotros conocer sus alegrías, dar gracias a Dios, contribuir con nuestras oraciones y sufragios. Y la vista de su alegría, que es tan pura y sobrenatural, tan verdadera en este gran misterio de luz y de verdad que es el Purgatorio, debe inflamar nuestros corazones de caridad y agradecimiento hacia Dios, y establecernos en una inquebrantable esperanza. ¿Podré jamás agradecer lo bastante al Señor todas estas gracias, toda esta magnanimidad de su Amor infinito que dispensa gratuitamente a mi miseria ? Él ha querido hacerme entrever el reflejo de su Amor, de su Bondad infinita, en el misterio del Purgatorio, y Él vigila siempre, como un Padre amante; y en estas realidades sobrenaturales, de las que Él quiere alimentar nuestras almas, serán para nosotros el objeto una contemplación fiel y amante, un enriquecimiento espiritual y la ocasión de rezar, de dar gracias. Por esta razón también, quiere que estas cosas SEAN ESCRITAS Y CONOCIDAS. Él ha puesto en mi camino a un santo sacerdote, un padre muy bueno y hombre de oración. Por esta paternidad espiritual, por esta dirección firme y buena, Dios ha querido guiarme. Él ha permitido también que, gracias a la obediencia, estas grandes realidades del PURGATORIO sean recibidas en la oración y que yo escriba a pesar de mi repugnancia a hacerlo. Ahora lo hago con gusto, ya que sé que es para la gloria de Dios y para el BIEN DE LAS ALMAS, sobre todo, las del Purgatorio. ¡Ojalá puedan estos textos contribuir a hacer amar más a estas almas, hacer rezar todavía más por ellas! Entonces la Voluntad de Dios erá cumplida. .Eso me decía un día mi Ángel de la guarda sobre una visión severa y muy sobrecogedora del Purgatorio:
Hijo, permanece en la paz de Dios.
Debes escribir todo lo que se te muestra,
todo lo que se te dice.
Es para Gloria del Altísimo.
La obediencia lo exige, hazlo entonces.
La gloria de Dios lo exige,
incluso aunque no lo comprendas.
estos escritos pueden hacer
mucho bien a las almas,
pueden incitar a rezar más
por las almas del Purgatorio.
Si tu supieras que una sola alma del Purgatorio
puede ser liberada gracias a estos escritos,
no dudarías...
Entonces, escribe por amor y obediencia.
Todo esto se te da para la Santa Iglesia:
no lo guardes avariciosamente,
¡no encierres en tus manos este don de Dios!
se un pequeño instrumento, un simple canal...
del libro "El Purgatorio " una revelación particular. Ediciones Rialp.

jueves, 16 de abril de 2015

Oh Señor,hazme un instrumento de Tù Paz

Oh, Señor, hazme un instrumento de Tu Paz .
Donde hay odio, que lleve yo el Amor.
Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón.
Donde haya discordia, que lleve yo la Unión.
Donde haya duda, que lleve yo la Fe.
Donde haya error, que lleve yo la Verdad.
Donde haya desesperación,
que lleve yo la Alegría.
Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.
Oh, Maestro, haced que yo no busque
tanto ser consolado, sino consolar;
ser comprendido, sino comprender;
ser amado, como amar.
Porque es dando , que se recibe;
Perdonando, que se es perdonado;
Muriendo, que se resucita a la
Vida Eterna.
PAZ Y BIEN!!
(Franciscanos Conventuales)