sábado, 21 de marzo de 2015

Milagro en Nápoles: La sangre de San Genaro se licúa ante el Papa Francisco

Milagro en Nápoles: La sangre de San Genaro se licúa ante el Papa Francisco
Por Alvaro de Juana
NÁPOLES, 21 Mar. 15 / 12:43 pm (ACI).- Mientras el Papa Francisco daba algunos consejos a los religiosos, sacerdotes y seminaristas de Nápoles, ocurría un milagro: se licuaba la sangre de San Genaro.
La última vez que ocurrió con un Pontífice fue en 1848 con Pío IX. No había sucedido cuando Juan Pablo II y Benedicto XVI visitaron la ciudad en octubre de 1979 y en el mismo mes en 2007, respectivamente.
Esto sucede solo tres veces al año: el primer domingo de mayo, el 19 de septiembre, fiesta del Santo y el 16 de diciembre.
Se trata de la sangre del Patrón de Nápoles, el que fuera Obispo y mártir de la ciudad, cuyos huesos se conservan también en la Catedral.
En esta ocasión, al término del encuentro con sacerdotes, religiosos y seminaristas en la catedral de Nápoles, el Papa dio la bendición con la reliquia. Al recibirla de manos del Cardenal de la diócesis, Crescenzio Sepe, la sangre estaba aún sólida en un lado de la ampolla de vidrio.
Al devolver el relicario al Cardenal éste le dijo: “Se ve que San Genaro ama al Papa, pues la sangre se ha licuado ya a medias”.
Para que se dé el milagro, se necesitan varios minutos antes de que la masa rojiza reseca adherida a un lado de la ampolla se convierta en sangre completamente líquida que llega a cubrir todo el vidrio.
Francisco, con una sonrisa, quiso restar importancia a este hecho y comentó: "se ve que el Santo nos quiere solo a medias. Tenemos que convertirnos más", palabras que fueron acogidas con las risas de los que allí se encontraban.
Etiquetas: Milagro, Papa Francisco, Milagro de la sangre de San Genaro, San Genaro
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Por qué Bendecir?

BELLISIMO
Miren que lindo mensaje del Papa Francisco
Reciban estas palabras como una bendición a cada uno de ustedes
Por qué Bendecir?
Al bendecir se crea un escudo de luz de protección divina sobre la persona a la que estamos Bendiciendo.
Es conexión divina!
De allí la importancia siempre de bendecir con amor!
Bendice tu día, tu pareja, tus hijos, tu familia, tus amigos, todo lo que haces, tu dinero sea mucho o poco!.
Detente un segundo y bendice a la persona que esta cerca de ti, puedes hacerlo mentalmente, observala y veras que hay un ligero cambio en su rostro.
Bendice tu cuerpo sin importar que en estos momentos este enfermo o sano! Bendícelo y llenalo de luz, de amor, misericordia y perdón para que este sano!
Bendice tus relaciones, sin importar si te encuentres "solo", porque tu mismo te complementas.
Bendice tu trabajo, te paguen poco o te paguen mucho!, porque al bendecirlo lo llenas de luz divina!, y de esa forma te estas preparando para algo mejor!
Tienes derecho a cosas maravillosas solo tienes que creerlo y sentirlo! Adelante Bendícete!,
Bendice tu existencia sin importar que hayan habido experiencias dolorosas!; eso simplemente son los escollos para superar y crecer!.
Así que Dios te Bendiga y te proteja y el Espíritu Santo te llene de Sabiduría y entendimiento y te guíe en cada paso de tu hermosa existencia. ..... Amen!!!
Yo les Bendigo a ustedes que estan leyendo este mensaje, Bendigo su corazón, su vida, su salud, su matrimonio, sus hijos, su hogar, su familia, su trabajo, sus finanzas, sus proyectos en el nombre de Jesús. Amén 
Hermooooso, no pude dejar de compartír

ORACION DE LA NOCHE


Padre mío, ahora que las voces se silenciaron
y los clamores se apagaron, aquí al pie de la cama
mi alma se eleva hasta Tí, para decirte:
Creo en Tí, espero en Tí, te amo con todas
mis fuerzas, Gloria a Tí Señor.
deposito en tus manos, la fatiga y la lucha,
las alegrías y desencantos de este día
que quedó atrás.
Si los nervios me traicionaron, si los impulsos
egoístas me dominaron, si di entrada al rencor
o a la tristeza, ¡Perdón, Señor!. Ten piedad de mí.
Si he sido infiel, si pronuncié palabras vanas,
si me dejé llevar por la impaciencia.
Si fui espina para alguien ¡Perdón, Señor!.
No quiero esta noche entregarme al sueño, sin sentir
sobre mi alma la seguridad de tu misericordia,
tu dulce misericordia, enteramente gratuita, Señor.
Te doy gracias, Padre mío, porque has sido la sombra
fresca que me ha cobijado durante todo este día.
Te doy gracias porque, invisible, cariñoso, envolvente,
me has cuidado a lo largo de estas horas.
Señor, a mi alrededor ya todo es silencio y calma.
Envía el ángel de la paz a esta casa. Relaja mis nervios
sosiega mi espíritu, suelta mis tensiones,
inunda mi ser de silencio y serenidad.
Vela sobre mí, Padre querido, mientras me entrego
confiado al sueño, como un niño que duerme
feliz entre tus brazos.
En tu nombre Señor, descansaré tranquilo.
Amén.

martes, 17 de marzo de 2015

José Gabriel Brochero



José Gabriel Brochero (1840-1914)
Nació en Santa Rosa, Pcia. de Córdoba, el 17 de marzo de 1840, siendo hijo de Ignacio Brochero y de Petrona Dávila.  Era el cuarto de diez hermanos, que vivían de las tareas rurales de su padre.  Creció en el seno de una familia de profunda vida cristiana.  Dos de sus hermanas fueron religiosas del Huerto.  En 1856, ingresó al Seminario de Loreto a cargo del doctor Uladislao Castellanos, donde tuvo como compañeros a Tristán Achával Rodríguez, Miguel M. Nougués, Miguel Juárez Celman y otros.  Pasó luego a la Universidad para estudiar teología y se ordenó de sacerdote el 4 de noviembre de 1866.
Permaneció algún tiempo en la ciudad como capellán de coro en la Catedral, desde 1867, y como teniente cura, hasta 1869, cargo en que lo halló la terrible epidemia de cólera que asoló la ciudad.  En ese último año se desempeñó como prefecto del Seminario hasta el 24 de noviembre, en que pasó a recibirse del curato de San Alberto, población situada a unas veinticinco leguas al oeste de la ciudad de Córdoba, a los pies de la sierra de Achala, que pronto se convirtió en un centro religioso, por obra de Brochero.
Llamado por todos el “Cura Gaucho” recorría su jurisdicción en mula o a pie.  Síntesis del fervor divino y al propio tiempo, elocuente testimonio de humildad, Brochero desarrolló en aquellas desoladas regiones su extraordinaria obra.  Allí estuvo presente en las tres últimas décadas del siglo XIX y la primera del XX, donde tradujo su inquietud por la salvación de las almas, en una permanente vigilancia, mientras impulsaba obras materiales de progreso que significaron avances para la prosperidad de esos pequeños pueblos y zonas adyacentes.
Con la ayuda de los pobladores levantó un edificio de vastas proporciones, en un rincón del valle inaccesible, inaugurando en agosto de 1877 su Casa de Ejercicios del Tránsito en la Villa que hoy lleva su nombre.  Después inició el funcionamiento de un Colegio de Niñas, a cargo de las Esclavas del Corazón de Jesús.
Se preocupó también por el progreso de la región; hizo cortar estacones para acequias, levantó terraplenes, canales de irrigación, trazó caminos, colocó rieles para un tranvía rural entre modestas poblaciones, y consiguió el tramo ferroviario de Soto a Villa Dolores, resistido por la empresa y el gobierno.  En 1887 construyó el actual camino carretero de doscientos kilómetros que unió entre sí a los departamentos de Cruz del Eje, Minas, Pocho, San Alberto, San Javier y Río IV.
La estampa clásica del Cura Brochero sobre su mula apareció durante mucho tiempo entre las pupilas de los antiguos pobladores, llevando el consuelo de su palabra a los que sufrían y sin alardes su mano dejaba cuanto podía para mitigar la pobreza.  Su anecdotario, de un pintoresquismo singular, pero a la vez de una raíz humana profunda, ha perdurado a través de las generaciones, palpitante de vida y aleccionador.  Sus respuestas tajantes, sus recomendaciones impregnadas de sencillez y de maestría, su amor por todo aquello que provenía de la tierra, su desvelado afán por difundir la doctrina del Evangelio, dieron un contenido intransferible a su existencia.
Se lo recuerda al Cura Brochero llevando el sombrero de teja en medio de la nuca, muy echado atrás y descubierto el rostro.  Cuando estaba nervioso “escupía seguido” -la frase es suya- y todo su cuerpo se agitaba de acuerdo a las mutaciones de su semblante.
Debido a una enfermedad, renunció al Curato, viviendo unos años con sus hermanas en su pueblo natal.  Pero respondiendo a la solicitud de sus antiguos feligreses, regresó a su casa de Villa del Transito
Falleció enfermo de lepra y ciego, rodeado de gran consideración pública en su curato de la villa del Tránsito, departamento de San Alberto, Córdoba, el 26 de enero de 1914.  Antes que la inhumación tuviera lugar hablaron el cura párroco Domingo J. Acevedo, el presbítero José Pío Angulo y los señores Justiniano Recalde, Casiano Vidal y Antonio Andrújar. 
Pocos días después de su muerte, el diario católico de Córdoba escribe: “Es sabido que el Cura Brochero contrajo la enfermedad que lo ha llevado a la tumba, porque visitaba largo y hasta abrazaba a un leproso abandonado por ahí”. 
La prensa de todo el país se ocupó del célebre evangelizador.  Por decreto del gobierno del doctor Ramón J. Cárcano, en 1916, se dio su nombre a la localidad de El Tránsito, y en 1922 se le levantó un monumento en la plaza, frente a la Casa de Ejercicios, obra del escultor polaco Alejandro Pereckrest, representando a Brochero de pie, con el brazo extendido señalando la casa que él fundara.  Luego otros homenajes se rindieron, y en la actualidad lleva su nombre calles, caminos, escuelas e institutos de educación.  En su casa natal se instaló un museo evocativo.
Beatificación
El proceso de canonización —declaración de santo— del sacerdote argentino José Gabriel Brochero dio un paso fundamental.  Luego de largos años de estudio de su vida, la Santa Sede reconoció en abril de 2004 que el religioso cordobés vivió en grado heroico las virtudes cristianas —fue un católico ejemplar—por lo que ahora resta comprobar que Dios obró un milagro por su intercesión para que sea declarado beato.  Y un segundo milagro para que sea proclamado santo.
El milagro que se le atribuye a Dios por intercesión de Brochero es la sanación de un bebé que nació durante el quinto mes de gestación con muy pocas posibilidades de sobrevivir y que hoy tiene 21 años y vive en la localidad cordobesa que lleva el nombre del sacerdote (Villa Cura Brochero). 
El país no cuenta con un santo ciento por ciento argentino.  Si bien el hermano lasallano Héctor Valdivielso Sáez, nacido en la Argentina, fue declarado santo hace unos años, dejó el país siendo muy chico, siendo llevado por sus padres a España, donde encontró el martirio en las postrimerías de la Guerra Civil Española.  En cambio, ya es beata la Madre Tránsito Cabanillas, también de Córdoba y argentina.
Fuente
Cutolo, Vicente Osvaldo – Nuevo Diccionario Biográfico Argentino – Buenos Aires (1985).
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado (2011)
Heredia, Pbro. Dr. Carlos I. – Vida y obra del cura Brochero.
Portal www.revisionistas.com.ar
Rubin, Sergio – El cura Brochero, más cerca de la beatificación.
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Las cosas del cura gaucho

José Gabriel Brochero (1840-1914)
En el almanaque Orzali para 1900, el Dr. Ramón J. Cárcano (1860-1846) publica un interesante artículo sobre las cosas de José Gabriel Brochero, “canónigo de la catedral de Córdoba, con justicia y afecto apodado el cura gaucho”.  Dice el artículo:
El convite del Padre
Después de los trabajos que había realizado, Brochero se consagró enteramente a moralizar el vecindario, llevando a todas partes la doctrina cristiana, procurando que su ejemplo precediera a su palabra, que la profesaran en acción y practicándola conocieran sus preceptos.
Desde sus primeros años tenía una elevada idea de la influencia benéfica que producían los ejercicios espirituales en el ánimo del hombre, y se apresuró a invitar a los vecinos, a que concurrieran a los que anualmente se daban en la ciudad de Córdoba.
La gran distancia y los caminos intransitables que separan aquellos escabrosos lugares de la capital de la Provincia, debían ser por sí solo un grave inconveniente para responder a este llamado.
En general, la gente de primera clase se negó en absoluto, y Brochero recorría los campos caminando día y noche y haciendo la misma súplica a las personas que encontraba.
Un joven amigo, que algunas veces lo acompañaba en estas piadosas excursiones refería que bajaba en cualquier rancho o casa, y dirigiéndose a los que se encontraban en ella, les decía:
- ¡Compañeros!  Vengo a invitarlos para que vamos al pueblo a los ejercicios.
- Pero señor, le decía alguno, si no tengo en qué.
- ¿Y de áhi, y con quién voy a dejar mis hijos, pues, señor?
- No tenga cuidado por eso que arreglaré todos esos inconvenientes.
- Pero, señor, si tampoco tengo para dejarles con qué se alimenten no estando yo.
- No importa, amigo, yo le he de dar para que les deje.
Y bien: de esa manera, allanando todas las dificultades que se le presentaban, conseguía Brochero reunir trescientas o cuatrocientas personas, y atravesaba la sierra con ellas para alojarse por nueve días de penitencia y meditación en la casa de ejercicios, y este hecho se repetía dos veces al año, aumentando cada vez más el número de concurrentes.
El nombre de Brochero corrió muy luego en todos los departamentos de la Sierra y en las provincias de La Rioja y San Luis, limítrofes con ellos.
Los caminos poblados de ladrones principiaban a ser vías de seguro transito; la gente que deslizaba su existencia en brazos de miserable holgazanería, empezó a sentir los goces del trabajo honrado, la Policía a disminuir sus pesquisas en los bosques, a paralizarse el movimiento de los tribunales, a permanecer solitaria la estrecha cárcel de campaña.  Los vecinos observadores veían que la causa de esta transformación social estaba en la misma población que elevaba su sentido moral.  Brochero era el agente constante, activo, incansable, que no todos distinguían, pero que, sin embargo, actuaba en todas partes.
Un bandido terrible
Existía entonces un bandido terrible que moraba en las quebradas profundas o en los bosques espesos.  Inútiles habían sido para su captura todas las diligencias de la Policía.
Un día salió Brochero en dirección al punto en que se hallaba.  Montó tranquilamente en su mula, y sin comunicar a nadie su pensamiento partió solo al lugar indicado.  Encontró a su hombre recostado en el suelo y el caballo que montaba a poca distancia.  No manifestó la menor señal de alarma al verlo aproximarse, y conservó la misma actitud con impasibilidad estoica.  Brochero, después de saludarlo y conversar un momento, le dijo:
- Amigo, vengo a convidarlo para que vamos a los ejercicios.
El gaucho se levanta entonces y le dirige brutales insultos acompañados de horribles amenazas.  Brochero saca una imagen del Cristo que lleva siempre bajo su sotana y enseñándosela le responde:
-Yo no soy, amigo, el que viene a convidarlo, es éste.  ¿A qué no lo insulta?
Movido por este original recurso, el bárbaro paisano, tan colérico al principio, se presta entonces a conversar con él, y concluye aceptando la invitación de concurrir a los ejercicios.  Hoy es un vecino honrado y un esposo irreprochable.
El caso del borracho
Había un individuo que vivía perpetuamente ebrio, haciendo la desgracia de una familia numerosa, que iba acercando a las puertas de la miseria.  Todos los medios que la imaginación aguzada por la necesidad puede sugerir, se había tentado para despojarlo del vicio.  Todos los esfuerzos habían sido infructuosos.  Una vez le dice Brochero:
- Vea, don N.: ¿quiere que hagamos un trato?
- Señor, como usted mande hay ser.
- Bueno, usted se va a comprometer a no tomar ni un traguito de licor durante dos años, y yo tampoco voy a tomar ni un chiquito de dulce ni un poquito de bebida.
- ¡Vaya!  ¿quiere que hagamos este convenio?
- No, señor, no me…
- Pero, hombre, vea que yo también me voy a embromar.
El paisano se queda pensando un momento, y al fin responde:
- Está bien, señor.
Desde ese día, en el tiempo determinado, no se vio a ninguno de los dos infringir lo pactado, y desde esa época el ebrio consuetudinario ha olvidado para siempre su vicio, y vive contraído a su familia y a sus intereses.
Serían innumerables los actos de este género que pudiera referir, pero bastan los mencionados para mostrar el sacrificio, las privaciones, el peligro, las fatigas y los dolores que con gusto soporta Brochero, para conseguir el bien que se propone.  Esto se llama practicar la virtud cristiana, de las que los pueblos mucho necesitan.
Un gran colegio
Se propuso fundar un gran colegio que llenara las exigencias de la población de los Departamentos del Oeste, y que viniera a beneficiar también el Sud de la Rioja y el Norte de San Luis, limítrofes con ellos y más alejados de toda cultura y pulimento social.  Para realizar su pensamiento, necesitaba desembolsar sumas crecidas que no las podría recoger de las poblaciones favorecidas por su fecundo proyecto.  No obstante, todo debía salvarlo su actividad y su decisión entusiasta hasta conseguir la realidad que buscaba, a través de inconvenientes y obstáculos vencidos en su camino.
Recorrió toda la provincia de Córdoba, penetró en La Rioja y San Luis, levantando suscripciones que se traducían en dinero, en hacienda o cualquier otro objeto de valor, y después de prolongado tiempo en esta tarea, recogió una crecida suma y abrió los cimientos de un gran colegio.
En este momento empiezan los días de gran actividad para Brochero.  Cumple con los deberes de su ministerio, vigila a los obreros de la casa cuyos cimientos han marcado, aprovecha la noche para cruzar grandes distancias y campos desiertos, llamado por algún enfermo, o a decir misa en la capilla de alguna pedanía, predica, hace propaganda pidiendo ayuda para su obra, que, alimentada por su esfuerzo, sigue creciendo, y mil brazos estimulados por su palabra trabajan en ella febrilmente.
Y con la rapidez que es posible, aumentando el fondo de suscripción, y aprovechando el contingente personal de la gente sin dinero, que ofrece las propias fuerzas, Brochero construye en un estrecho valle, dentro de una población reducida, rodeada de grandes sierras y a la orilla de un río silencioso, dos grandes edificios cuyo costo no baja de quinientos mil fuertes, destinado el uno para escuela y el otro para casa de ejercicios, para llevar la luz a la inteligencia joven y los encantos de la fe a la conciencia del creyente.
Una de las cosas que más ha influido en el ascendiente de Brochero sobre la población de la campaña, es su manera de platicar, según su propia frase.
Ha inventado un género de oratoria sagrada, la más original que pueda imaginarse, pero perfectamente discreta y eficaz en un cura de distritos rurales, que para hacerse comprender se amolda al carácter, a la índole, y a la capacidad de la gente que lo escucha.
Su lenguaje carece de pulimento literario.  Llama a las cosas como son, sin emplear rodeos, con una franqueza que a veces sorprende.  Es su estilo agreste, lleno de las asperezas como de los encantos de la naturaleza virgen, con diáfana claridad y sencillez, explica las prácticas de la iglesia y los misterios de la religión, enseña, aconseja, apostrofa y ruega, desde el púlpito o desde el altar, interroga, conversa y entabla largos diálogos con sus oyentes, que piensan que ningún hombre habla mejor que el cura, quizá por que han tenido muchos curas cuyo lenguaje no entendían.
Un día lo oí pronunciar una plática cuyo recuerdo me bastará para ofrecer un exactísimo modelo del género oratorio que practica con todo éxito.
Estaba muy apurado en la construcción del edificio para escuela, y necesitaba urgentemente una gran cantidad de postes de madera que ya los tenía cortados en un monte vecino.  Un domingo sube al púlpito, y les dice:
- “Pero, caramba, amigos míos, que ando afligido.  Para esta casa que estamos haciendo, me hacen mucha falta unos postes y no tengo como traerlos, y si no buscamos cómo hacer la cosa de alguna manera, la obra va a tener que pararse.  Aquí cerquita, en Altautina, en el bajo de esta lomita que es lo primero que se divisa, aquí, hombre, en el campo de esta viudita… bah! … ya me olvidé… esta viuda… ¿pero cómo se llama, hombre, esta viuda de aquí de Altautina? … pero si tampoco ninguno de ustedes se acuerda….”.
- “Será la viuda Petrona, pues, señor”.  Le responde un paisano, desde la puerta de la capilla.
- “Eso es, hombre, la viuda Petrona, si no me podía acordar.  Bueno, ahí, en el campo de la viuda Petrona, tengo una cantidad de postes, con la coyuntura hecha y todo, de manera que no hay más que atarles el lazo y traerlos a la cincha.
“Ustedes ya han alzado las cosechas, la hacienda está gorda, y antes que arrecie más el invierno, es necesario que me hagan este servicio, porque si no, ya les digo, el colegio quién sabe cómo ande.
“Pasen, pues, la palabra a los compañeros que encuentren esta semana, y montados en caballo, mula o burro, como quiera que sea, vénganse el domingo para que echemos una manito”.
El sábado próximo, la plaza de Tránsito, villa donde residía Brochero, estaba llena de gente, y a la madrugada del día siguiente, setecientos hombres esperaban las órdenes del cura, que, colocándose al frente de ellos, llegaba al lugar de Altautina.  El mismo ataba a la cincha varios postes, e imitado por la numerosa caravana, regresaba acarreando en un solo viaje todo el material que otros con los mayores recursos hubieran empleado días en conducir.
Este hecho y muchos otros semejantes que podría mencionar, explican la construcción de obras de inmenso costo realizadas por Brochero.  La colectividad social dentro de la cual actúa le presta todo su poderoso concurso para efectuar cualquier pensamiento que pretenda hacer práctico, de manera que su esfuerzo es el esfuerzo decidido, incansable y entusiasta de toda una población.
Entre las  escabrosidades de la Sierra, donde antes imperaban el atraso y la ignorancia de la semibarbarie, existe hoy un gran colegio y una amplia casa de ejercicios, sin que nada parecido se encuentre en la provincia como producto de la iniciativa individual.
Observando el método norteamericano, que hasta para la más elemental instrucción ha implantado la escuela experimental, trescientas niñas se educan actualmente en el colegio, y en la casa de ejercicios, centenares de personas pasan durante el año algunos días de meditación y de retiro, lo cual, cualesquiera que sean los inconvenientes de esta práctica religiosa, influye eficazmente en la cultura de la gente de la campaña.
Si al beneficio y utilidad de estos se agrega la abnegación, el desinterés con que se ejecutan, la falta de pretensiones, la humildad, el sentimiento del deber, el amor al bien en que se inspiran, entonces la personalidad moral de Brochero crece y se agiganta, presentándose como la encarnación del antiguo sacerdote cristiano, que enseña la fe de su culto y la virtud que encierran sus preceptos con el ejemplo que edifica y la palabra que ilustra.
Fuente
Benarós, León – José Gabriel Brochero
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Portal www.revisionistas.com.ar
Todo es Historia – Año XI, Nº 123, agosto de 1977

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lunes, 16 de marzo de 2015

Santa Luisa de Marillac. Patronancia so de la asistecial Discípula de San Vicente Paúl, que junto a él, fundó la Compañía de las Hermanas de la Caridad para ayuda de los necesitados

Santa Luisa de Marillac. Patrona de la asistencia social
Fiesta: 15 de marzo
Martirologio Romano: En París, en Francia, santa Luisa de Marillac, viuda, que con el ejemplo Fundó el Compañía de las Hermanas de la Caridad para ayuda de los necesitados, completando así la obra delineada por san Vicente de Paúl (1660).
Luisa significa: Aquella que es famosa en la guerra, proviene del alemán
Resumen:
Santa Luisa nació en 1591 en Ferrieres pasó una infancia muy acomodada pues su familia era de la nobleza. Después de 1604, su padre murió, y durante ese período, madura la idea acerca de ser religiosa. Pero sus familiares ya la habían prometido en matrimonio en 1613 con el escudero y secretario de María de Médicis, Anthony Le Gras. Luego de contraer nupcias, siguió activa en el mundo religioso. Tuvo muchas y largas conversaciones frecuentes con San Francisco de Sales, se conocieron en París en 1618, Y el Santo ayudaría a Luisa a superar su sufrimiento de no poder entregarse por entero al Señor. Luego, en 1624, gracias al encuentro con San Vicente de Paul, se convierte en co-fundadora del Instituto de las Hijas de la Caridad. Poco después, en diciembre de 1625, su marido muere y entra en un seminario. Llegó a estar al servicio de los pobres, con la colaboración de las Hermanas de la Caridad. Fue el núcleo central de la nueva congregación, dirigido por ella hasta su muerte en 1660.
Biografía
El 12 de agosto de 1591, nace en París, Luisa de Marillac. Su padre, Luis de Marillac pertenece a la nobleza. Luisa no conocerá a su madre. Los primeros años de la vida de Luisa son tristes. No conoce la vida de familia. Se ignora quién es su madre. Le falta el ambiente familiar... Esta experiencia marcará su vida.
Luisa de Marillac recibe educación en la abadía de Poissy. Estudia filosofía, latín, música y pintura. En su juventud desea consagrar su vida totalmente al Señor en el convento de las Capuchinas de París. Debido a su delicada salud se oponen a su vocación. Su tío Miguel, tutor de Luisa al morir su padre, le busca un novio. Muy joven se casa con Antonio Le Gras, secretario de la reina María de Médicis. Nace el pequeño Miguel Antonio.
Pasa por momentos de conflicto y tensión, de dudas, de crisis personal ante el giro que lleva su vida. Tras esta etapa, dura pero fortalecedora a la vez, saldrá profundamente transformada el día de Pentecostés del año 1.623. Dios le hizo ver cuál era su proyecto sobre ella.
A la muerte de su esposo, en 1.625, conoce a San Vicente de Paúl y sus Caridades para el servicio de los más pobres. Se une a ellas y, con el tiempo, San Vicente la hace responsable de organizar los servicios que atienden las damas de las Caridades, que se habían multiplicado en las aldeas cercanas a París.
Santa Luisa se entusiasma en esta obra. En ella ha ido creciendo la sensibilidad hacia los pobres. Los ve, descubre su miseria, su hambre, su abandono... y a la vez que les sirve, alienta a otras personas a que les visiten, les atiendan...
A través de sus andanzas por las aldeas y las calles de la ciudad, había llegado a una conclusión: Las Caridades necesitan chicas que realizarán los servicios más humildes, aquellos que las damas no estaban dispuestos a hacer, chicas que quisieran dar su vida y todo su tiempo por los pobres.
El 29 de noviembre de 1.633 llegan a casa de Luisa 6 jóvenes para formarse y llegar a ser sirvientas de los pobres, son las primeras en unirse a luisa y así nace la Compañía de las Hermanas de la Caridad.
Es necesario buscar casas más grandes. Muchas jóvenes desean entregar su vida a Dios para servir a los pobres. Luisa y las hermanas se convierten muy pronto en “maestras” de los niños pobres que corretean por el barrio de Sant Denis. Luego los hospitales de: Angers, Nantes, Hotel Dieu… Luisa prepara a las hermanas para el servicio de los enfermos.
La miseria no tiene fronteras ni de espacio ni de tiempo. París es un hervidero de pobres. De todas partes reclaman a las Hijas de la Caridad. Ellas, sostenidas y alentadas por San Vicente y Santa Luisa, multiplican su respuesta: se ocupan de los enfermos en sus domicilios, de los niños abandonados (llamados niños expósitos), de los presos en trabajos forzados, ancianos, enfermos mentales...
Muere el 15 de marzo de 1.660. En el testamento les dice a las Hijas de la Caridad: amor cordial entre ellas, devoción a María y el servicio a los pobres. Fue canonizada el día 11 de marzo de 1934 por el Papa Pío XI y el 10 de febrero de 1.960 Juan XXIII la proclama patrona de los que se dedican a la Acción Social cristiana

domingo, 15 de marzo de 2015

Los sobrevivientes de los Andes


¿Han oído hablar de los sobrevivientes de los Andes?
De las 45 personas que iban en el avión, 12 murieron en el accidente (entre ellas la madre de Fernando Parrado); 5 murieron al otro día, y a los 8 días muere Susana Parrado (hermana de Fernando)debido a sus lesiones.
A los 16 días, una avalancha se llevó la vida de ocho más, y dos jóvenes murieron a mediados de Noviembre por las infecciones de sus lesiones.
Los demás, completaron 72 días en la montaña, hasta que fueron rescatados.
¿Qué conferencista logra hoy colmar un auditorio de 2,500 ejecutivos y empresarios, muchos con sus mujeres e hijos, y hablar durante una hora y media sin que nadie pierda detalle del tema ?
Fernando Parrado, uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia de los Andes, a 36 años de aquella historia que asombró al mundo, consiguió hace algunos meses más que eso: Conmover a un foro de negocios y capacitación empresarial al transmitir las simples moralejas que le dejaron vivir 72 días en plena Cordillera sin agua ni comida.
Esta es la conferencia que dio:
Su presentación, un monólogo sin golpes bajos acompañado por vídeos e imágenes de la montaña, tuvo dos etapas bien diferentes.
En la primera narró, con un relato íntimo repleto de anécdotas, los momentos que lo marcaron de aquella odisea a 4000 metros de altura en la que perdió a buena parte de sus amigos, además de su madre y su hermana.
'¿Cómo es posible sobrevivir donde no se sobrevive?',
se preguntó.
'Sobrevivimos porque hubo liderazgos, toma de decisiones y espíritu de equipo, porque nos conocíamos desde mucho antes', dijo.
Y arrojó un primer disparador.
"En la vida el factor suerte es fundamental"
Cuando llegué al aeropuerto de Montevideo no daban número de asiento para el avión.
A mí me tocó, de casualidad, la fila 9, junto a mi mejor amigo.
Cuando el avión chocó en la montaña, se partió en dos.
De la fila 9 para atrás no quedó nada.
Los 29 sobrevivientes al primer impacto viajaban en la parte que quedó a salvo.' De ellos, dijo, 24 no sufrieron un rasguño.
Así, los menos golpeados empezaron a ayudar, actuando como un verdadero equipo. Administramos barritas de chocolate y maní al punto de comer un grano por horas cada uno.
Marcelo, nuestro capitán y líder, asumió su rol para contenernos cuando le preguntábamos qué pasaba porque no llegaba el rescate.
Decidimos aguantar.' Pero días después el líder se desmoronó.
La radio trajo la noticia de que había concluido el rescate.
'¿Cómo hubieran reaccionado ustedes?
El líder se quiebra, se deprime y deja de serlo.
Imagínense que yo cierro esta sala, bajo la temperatura a -14 grados sin agua ni comida a esperar quién muere primero.'
se hace un Silencio estremecedor de la primera a la última fila.
'Ahí me di cuenta de que al universo no le importa qué nos pasa.
Mañana saldrá el sol y se pondrá como siempre.
Por lo tanto, tuvimos que tomar decisiones.
En la noche 12 o 13 nos dijimos con uno de los chicos:
«¿Qué estás pensando?»
«Lo mismo que vos. Tenemos que comer, y las proteínas están en los cuerpos.» Hicimos un pacto entre nosotros, era la única opción.
Nos enfrentamos a una verdad cruda e inhumana.'
Desde la primera fila, decenas de chicos llevados por sus padres escuchaban boquiabiertos.
Parrado apeló a conceptos típicos del mundo empresarial.
'Hubo planificación, estrategia, desarrollo.
Cada uno empezó a hacer algo útil, que nos ayudara a seguir vivos: zapatos, bastones, pequeñas expediciones humanas.
Fuimos conociendo nuestra prisión de hielo.'
'Hasta que me eligieron para la expedición final,porque la montaña nos estaba matando, nos debilitaba, se nos acababa la comida.
Subí aterrado a la cima de la montaña con Roberto Canessa.
Pensábamos ver desde allí los valles verdes de Chile y nos encontramos con nieve y montañas a 360 grados.
Ahí decidí que moriría caminando hacia algún lugar.'
Entonces sobrevino el momento más inesperado.
Pero.... "Esta no es la historia que vine a contar",avisó.
Y contó que su verdadera historia empezó al regresar a su casa, sin su madre ni su hermana, sin sus amigos de la infancia y con su padre con una nueva pareja.
'¿Crisis? ¿De qué crisis me hablan?
¿Estrés? ¿Qué estrés?
Estrés es estar muerto a 4000 metros de altura sin agua ni comida', enfatizó.
Hay que pasar por una cosa así para darse cuenta de la diferencia entre lo importante y lo que no lo es.
En general, me siento distinto en la percepción de los problemas del día a día: la gente se complica, yo me volví bastante simple
Recordó un diálogo fundamental que tuvo con su padre, que le dijo:
'Mira para adelante para adelante, anda tras esa chica que te gusta, ten una vida, trabaja.Yo cometí el error de no decirle a tu madre
tantas cosas por estar tan ocupado, de no compartir tantas festividades con tu hermana, no darme el tiempo de platicar con ellas mis
vivencias, no decirles cuanto las amaba'.
Y cerró, determinado:
'Las empresas son importantes, el trabajo lo es, pero lo verdaderamente valioso está en casa después de trabajar: la familia.
Mi vida cambio, pero lo más valioso que perdí fue ese hogar que ya no existía al regresar.
No se olviden de quien tienen al lado, porque no saben lo que va a pasar mañana.
Una interminable ovación lo despidió de pie ......
"NINGÚN ÉXITO EN LA VIDA, JUSTIFICA EL FRACASO EN LA FAMILIA"
Si TU tienes un cálido hogar, piensa que al igual que Yo:
Eres una persona con Suerte !!! Te tocó de la fila 9 hacia adelante, y créeme....
la mayoría viaja de la 9 para atrás. —

Virgen de Luján

Otras que no son primeras
Para nuestra sorpresa, el anterior posteo fue compartido casi 1300 veces. En atención a ese interés, mostramos aquí otros de los aspectos que a lo largo de la historia tuvo la Virgen de Luján. Corresponden a medallas temporalmente cercanas. Aproximadamente, 1865 y 1880. El detalle es que durante esos años el culto comenzó un periodo de grandes transformaciones. En la primera se observa una de las últimas representaciones "barrocas" de la imagen. En la siguiente ya evidencia los primeros signos de "afrancesamiento" que le introducen los vicentinos. En el reverso -y aunque no lo parezca- el santuario es el mismo. Pero la primera lo muestra casi como lo dejó Lezica, en 1763, y la segunda, con las reformas "bizantinas" del párroco George, de 1874.